Vete al infierno, Roberto, y recuerda
que ya nunca más volverás a metérselo
Tenía un olor peculiar
Largas piernas pecosas
Cabellera caoba y bonita ropa
En realidad poco es lo que recuerdo ahora
Me amó para siempre
Me hundió
TU LEJANO CORAZON
No me siento seguro
En ninguna parte.
La aventura no termina.
Tus ojos brillan en todos los rincones.
No me siento seguro
En las palabras
Ni en el dinero
Ni en los espejos.
La aventura no termina jamás
Y tus ojos me buscan.
EL ROBOT
Recuerdo que Platón me lo decía
y no presté atención.
Ahora estoy en la discoteca de la muerte
y no hay nada que pueda hacer:
el espacio es una paradoja
Aquí no puede pasar nada
y sin embargo estoy yo.
Apenas un robot
con una misión sin especificar.
Una obra de arte eterna.
TARDES DE BARCELONA
En el centro del texto
está la lepra.
Estoy bien. Escribo
mucho. Te
quiero mucho.
En “La Universidad Desconocida. Selección”, Anagrama / Página/12, 2010.
Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 28 de abril de 1953 - Barcelona, 15 de julio de 2003).
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